Obtención de compost. 


Para obtener un compost de calidad es importante tener en cuenta algunos factores determinantes en el proceso:

 

 

 

  • El drenaje y el contacto con el suelo.
    El montón de compost debe construirse sobre un suelo drenado o con drenaje. Sin este drenaje se producen procesos anaeróbicos por la acumulación del agua en la parte inferior del montón. Esto conduce inevitablemente a malos olores y a un compost de muy mala calidad o mal estabilizado. Por otro lado el contacto con el suelo favorece la transferencia de los microorganismos que contiene y permite que el proceso de compostaje se inicie en menos tiempo.
     
  • La aireación.
    Los hongos y bacterias responsables de la fase de transformación, así como la fauna propia de la fase de maduración, necesitan oxígeno para respirar. Obtienen este oxígeno de los espacios de aire que se forman en el interior del montón. Por ello en algunos casos es importante prever cómo serán estos espacios: si construimos el montón con césped y hojas secas los espacios de aire serán menores que si lo construimos con poda triturada. En cualquier caso nunca prensaremos el montón de compost ya que esta práctica reduce el volumen de aire en su interior. Para montones de compost con un volumen superior a los 2 m³ o construidos con materiales muy finos es imprescindible voltear el montón periódicamente. Dependiendo del tamaño total del montón la operación del volteado puede realizarse con una frecuencia de entre dos y ocho semanas.
     
  • La humedad.
    Todos los organismos que participan en el proceso de compostaje necesitan agua. Cuando el montón de compost se seca éstos mueren y el proceso de compostaje se para. Para reactivarlo es necesario volver a añadir materiales frescos que aporten humedad y regar abundantemente por aspersión (el riego a chorro no se reparte uniformemente en el montón de compost y no restaura la humedad necesaria en el interior del montón).
     
  • La relación entre carbono y nitrógeno en la composición del montón de compost.
    Aunque este punto es tan importante como los otros tres, es probablemente el más determinante a la hora de realizar un buen proceso de compostaje y obtener un compost de buena calidad. La relación entre carbono y nitrógeno en un material es un índice de su biodegradabilidad. A efectos prácticos del compostaje es suficiente con saber que a la hora de construir el montón de compostaje los materiales ricos en carbono deben ser al menos de entre un tercio y la mitad del volumen total del montón.
     
  • Mezclar bien los materiales.
    Un error frecuente en la construcción del montón de compostaje es la construcción del montón en capas. Este error es especialmente frecuente cuando uno de los materiales utilizados es césped recién cortado. En estos casos siempre sucede que la capa de césped tiene tendencia a secarse por efecto de la alta temperatura alcanzada y la capa equivalente de material leñoso queda igual que estaba en el momento de incorporarla al montón.
     

Observar y comprender estos cinco puntos es crucial para desarrollar un buen proceso de compostaje. Respecto al cuarto punto es necesario conocer la composición de los residuos ricos en nitrógeno o carbono a la hora de construir el montón para poder mezclarlos de forma adecuada. 

Son materiales ricos en carbono todos aquellos que son de naturaleza leñosa (celulosa): poda triturada, hojas y flores secas, paja, hierba o césped secos.

Son materiales ricos en nitrógeno: césped fresco y en general plantas acabadas de cortar/arrancar con predominio de las partes frescas y verdes (no leñosas).

Cuando la proporción entre ambos tipos de residuo es adecuada y el volumen del montón de compost es de al menos 1 m³ (menor en el caso de los compostadores de jardín) el proceso de compostaje se inicia de forma espontánea sin necesidad de añadir ningún producto externo al montón. A mejor relación entre carbono y nitrógeno, mayor temperatura se alcanza durante el proceso, menos tiempo dura y más rico será el compost obtenido en cuanto a nutrientes. En algunos casos y con volúmenes del montón de compost superiores a los 2 m³ la temperatura puede superar los 70º C. A esta temperatura las semillas presentes en el montón se esterilizan y nos evitan posteriores problemas por la germinación en el compost ya aplicado.

Otros productos relacionados

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies Más información